Well, well, look who’s inside again
Hoy en esta bella tarde vengo
a soltar todo lo que Inside —el último especial/álbum/película/sepalavergaquéesesto
de Bo Burnham— ha
provocado en mí. Porque así es, mi opinión, mi valiosa opinión es lo que más importa
de este saco de carne llamado Anal Alan. Hablándole al vacío es como voy
a hacer mi parte.
Primero empezaré por el mismo
Bo, que se dejó su barbita y la melena para dar esa sensación de cambio involuntario
causado por estar encerrado durante más de un año. Su voz también dio un giro
importante, en algunas canciones dejó ese tono sarcástico por un tono más
teatral y dramático. En otras, como en Welcome to the internet (que será
el eje por el que gire este texto) se deja llevar por la inercia de hablar
desde el punto de vista de una figura abstracta que se encuentra detrás del
internet, un comentario del video de youtub decía que “This is
one of the best villain songs I've ever heard”. Y ese cabro tiene razón.
Al contrario de lo que hago en
los videos, no voy a tratar cada canción por separado, de hecho, vamos directo
al grano: Inside es una obra que tiene un valor muy raro de
describir, es una imagen del momento actual, un reflejo de muchos sentimientos
y corrientes colectivas que se han estado permeado desde inicios del año
pasado. Inside me parece una primera culminación; un primer ganglio de esta
corriente de pensamiento popular lleno de nihilismo cagado y memes depresivos
que surgieron desde que el mundo se empezó a ir a la mierda de una manera más
notoria de lo normal. A través de 20 canciones genialmente producidas, se presentan
los problemas que nos trae la postmodernidad: la economía de la atención, el
capitalismo maniaco, leer los términos y condiciones de PornHub, la salud
mental, la creciente diferencia de clases y un puñado de situaciones que
cualquier persona que se pudo dar el lujo de no salir de su casa por más de un
mes va a sentir muy cercanas. De toda esa miscelánea de problemas, el único que
voy a tocar es el que no mencioné: el quebramiento a palazos de la capacidad
de atención de toda persona nacida después del 2000.
Si ya escuchaste Welcome to
the Internet, ¿No sentiste que esa canción te estaba hablando específicamente a
ti? (tal vez porque está escrita en segunda persona equis de) pero me entiendes.
Si como yo, te la has pasado toda tu vida teniendo el mundo en tus manos, desde
que te despiertas hasta que finalmente logras quedarte dormido después de 2
horas en la pendeja gracias a TikTok. Si como yo, cuando te levantas del sillón
después de ver 26 videos de teorías del futuro del MCU, sientes un ardor en los
ojos y en la cabeza por haber visto tanto y al mismo tiempo no haber adquirido nada. Si
como yo, cuando tomas un libro no sabes a qué hora va a empezar a sonar el lo-fi
de fondo; si eres como yo, entonces, ni siquiera estás leyendo esta parte
porque te aburriste en el segundo párrafo. Y ya me cansé a la verga esto de escribir
es muy aburrido y que chinguen a su madre los signos de puntuación ahora dejo
estos dibujos pedorros inspirados por esta madre se la lavan
Bueno, ya me arrepentí, aquí estoy
de nuevo. Solo voy a concluir diciendo que no estamos perdidos. La atención, la
paciencia, son iguales a cualquier otra virtud, igual que estar mamado o saber
jugar muy bien Guitar Hero. Y como cualquier virtud, la práctica y la técnica
nos acogen, nos dan un tecito y nos prueban que sí se puede. Empecé a leer este
año, y sigo batallando a veces por la falta de más datos sensoriales que me había
acostumbrado el ver videos de Youtube durante 2 horas seguidas. Pero 8 meses después
puedo decir por experiencia propia que después de horas y horas de esfuerzo
mental por imaginar e intentar comprender lo que el autor quería decir
dan frutos. Si llegaste a este punto déjame te doy una picafresa —e iba a poner la imagen de la
picafresa, pero en honor a la imaginación podrida que tenemos, dejaré que la
imagines tu. — ¿O
eso suena muy mamador? Ah, maldita sea, por qué no puedo decir nada sin preocuparme
por la posibilidad de que me tachen de mamador me lleva la verjijq. ¿Y si pongo
la imagen? Puta madre bueno, aquí está:
Nel, qué pedo, desde cuando me
importa lo que piensen de mi a la verga.
Inside es un proyecto
increíble que definitivamente debería ser analizado desde una gran variedad de
lentes. Cuando Socko menciona que “The global network of capital essentially functions
to separate the worker from the means of production”1 parece que estoy
viendo un video de Diego Ruzzarin; y cuando Bo canta que “Another night on my
own. Stuck in my home. Sitting alone. One hand in my dick and one hand in my phone” 2
parece que yo escribí eso la semana pasada después de ese vacío que dejan las
pajas. En fin, gracias por leer.
-Alan
1. La red global de capital esencialmente
funciona separando el trabajador de los medios de producción.
2. Otra noche solo. Encerrado
en mi casa. Sentado solo. Con una mano en la pija y la otra en mi teléfono.
Y arriba el marxismo puta madre (el comunismo no)





Comentarios
Publicar un comentario